BIENVENIDOS
Agradecemos su visita a la web oficial de nuestra Cofradía, desde donde podrá conocer su historia, patrimonio artístico y material, así como actividades, proyectos, actualidad,...
Nuestros más cordiales saludos.
Presidente
Historia
Origen y fundación
El 31 de marzo de 1949, fue la fecha en la que oficialmente se constituyó nuestra Cofradía, a raíz del nacimiento en ese mismo año del movimiento restaurador de la Semana Santa de Pontevedra. Nuestra ciudad llevaba quince años conmemorando la Pasión de Cristo únicamente con la Procesión del Santo Entierro, ya que el resto de las celebraciones que conformaron el antiguo ceremonial de la Semana Santa pontevedresa se habían ido suprimiendo de forma progresiva a partir del segundo cuarto del siglo XX.
Hacia finales de 1948 comenzó a gestarse el proyecto por iniciativa del sacerdote y artista pontevedrés Don Luis Pintos Fonseca y ya en 1949 quedaron constituidas la Junta Coordinadora de las Cofradías Penitenciales de la Semana Santa de Pontevedra, la Cofradía de la Vera-Cruz y Misericordia y se fundó nuestra Cofradía, que en ese primer momento se denominó Cofradía de Nuestro Padre Jesús Caído (Excombatientes), cuyos fines principales fueron unir en el espíritu cristiano de hermandad y piedad a todos sus integrantes, perpetuar la memoria de los que murieron cristianamente en el campo de batalla durante la guerra civil, fomentar la devoción a Nuestro Padre Jesús y contribuir en espíritu religioso de recogimiento y penitencia al esplendor de las Procesiones de la Semana Santa pontevedresa.
Para las salidas procesionales se diseñó un hábito compuesto por un sayón de color marfil, capuz de raso negro y cíngulo negro, y al mismo tiempo se diseñó el escudo de los excombatientes, formado por un casco con laureada superpuesto a cinco flechas, escudo que los Cofrades portaban en la manga izquierda del sayón.
En ese momento, se restablecieron la Procesión de los Pasos de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo, que se celebra el Jueves Santo, y la Procesión General del Santo Entierro, el Viernes Santo, participando en ambas nuestra Cofradía.
El Jueves Santo, la Cofradía acompañó el antiguo Paso de la Cruz a Cuestas, una obra del siglo XVIII que había figurado en las antiguas Procesiones, y el Viernes Santo, la Imagen de Cristo Yacente, participando en ambas los 30 Cofrades fundadores:
- Antonio Capelo Franco
- José Carballo Valcárcel
- Clemente Carrascal Sánchez
- Vicente Couceiro Amor
- Antonio Díaz Bedia
- Pedro Diego Pérez
- Evaristo Estévez Vieira
- Heliodoro Feijoo Mantilla
- Benedicto García Rodríguez de Córdoba
- Ignacio García Rodríguez de Córdoba
- Ignacio García Tuñón Quintana
- Aquilino Godoy Martínez
- César López Canabal
- Ernesto López Canabal
- Fernando López Viaño
- Fernando Lorente Sanjurjo
- José Loureiro Pazos
- Ramón Marcos Franco
- José Muiños Sieiro
- Alfredo Paz Fernández
- Saturnino Paz Peón
- Félix Pérez Angulo
- Antonio Puig Gaite
- José Puig Gaite
- Narciso Raposo Fernández
- José María Riestra Peinador
- Antonio Rubido Lamparte
- Emilio Sacarrera Gestal
- José Torres Salgueiro
- Evaristo Vázquez da Silva
Evolución
Al año siguiente de su fundación, la Cofradía experimentó un importante crecimiento en el número de Cofrades, debido al éxito de las celebraciones del año anterior, pero además, aunque inicialmente solo podían pertenecer a la Cofradía aquellas personas que habían tomado parte en el conflicto bélico, en 1950 se decidió permitir la participación de los hijos de los excombatientes.
También en ese mismo año se hizo una modificación en la uniformidad, sustituyéndose el cíngulo negro por un fajín de raso negro que cae en doble tela, una más larga que la otra, sobre la pierna izquierda.
Ya en 1952, tuvo lugar un hecho muy importante, el Cofrade fundador Heliodoro Feijóo Mantilla donó a la Cofradía la nueva Imagen de Jesús con la Cruz a Cuestas que sustituyó en la Procesión del Jueves Santo al antiguo Paso.
Posteriormente, en 1955, la Cofradía comenzó a participar en la Procesión del Encuentro, en la mañana del Viernes Santo, acompañando a su Imagen titular, pero, sin hábito penitencial.
Al año siguiente, el Secretario de la Cofradía, Miguel Rodríguez Rey, diseñó el escudo de la Cofradía, en el que se representa la Imagen de Jesús con la Cruz a Cuestas en medio de una corona de laureles de la que sobresalen los cuatro brazos de la Cruz, situándose en el capuz de los Cofrades.
Ese mismo año, en 1956, tuvieron lugar otras aportaciones destacadas. En primer lugar, se estrenó un nuevo trono procesional realizado en el taller de los hermanos Rivas en Santiago de Compostela, y además los Cofrades pasaron a portar en las Procesiones unos faroles de metal dorado de sección hexagonal montados en barra de madera y que sustituyeron los hachones que portaban anteriormente. Estos faroles fueron realizados por el hojalatero pontevedrés Sebastián Santos, quien además realizó dos faroles de mayor tamaño para flanquear la Cruz Guía de la Cofradía, realizada en madera lacada.
A partir de ahí, la Cofradía siguió creciendo en el número de miembros, y hasta finales de la década de los años 60 no se introdujeron novedades significativas.
En 1970 los hermanos Rivas realizaron un nuevo trono procesional, de mayores dimensiones que el anterior, que sustituyó al que estos mismos escultores realizaron en 1956, y en el que procesionan las Imágenes de Jesús con la Cruz a Cuestas y Cristo Yacente.
Desde finales de la década de los 70 la Cofradía comenzó a vivir un receso importante en cuanto a participación, y se inició un período de actualización a los nuevos tiempos, permitiéndose el ingreso en la Cofradía de cualquier cristiano que lo desease.
En 1989 concluye este periodo coincidiendo con el momento en el que el Presidente fundador, Antonio Puig Gaite, dejaba el cargo, siendo elegido por la Asamblea para ocupar la presidencia Francisco Javier López Mayán, comenzando una nueva etapa en nuestra historia que nos lleva hasta la actualidad.
Renovación
Desde el momento en el que el nuevo Presidente asumió el cargo se comenzó a trabajar por mejorarla y enriquecerla. En primer lugar se restauró todo el patrimonio procesional: Imágenes, trono, faroles. Debido al crecimiento del número de Cofrades, fue preciso realizar nuevos faroles. Además, se renovaron los Estatutos de la Cofradía, sustituyendo a los fundacionales de 1949, texto aprobado por el Arzobispo de Santiago de Compostela, haciéndose oficial la actual denominación de Cofradía de Nuestro Padre Jesús con la Cruz a Cuestas, estableciéndose como único requisito para ingresar el ser cristiano practicante.
Al año siguiente, se decidió enriquecer la uniformidad de los Cofrades, al añadir una capa de raso de color rojo sangre, y desde ahí en adelante, año tras año se fueron plasmando numerosas novedades.
Un hecho muy destacado tuvo lugar en 1992, con la constitución de la banda de cornetas, tambores y gaitas, nacida en el seño de la anterior banda de tambores y timbales, integrada en su primer año de vida por 32 componentes y que con los años siguió aumentando en su número.
Durante esos años, la Cofradía experimentó un auge importante, tanto en número de Cofrades como en medios económicos, lo que permitió afrontar nuevos proyectos, y de todos ellos, el más importante tuvo lugar en 1999, durante la celebración del 50º aniversario de la fundación de la Cofradía.
Para conmemorar esta efeméride se organizó un amplio y variado programa de actos que comprendió la celebración de una exposición que mostró la historia de la Cofradía. Al mismo tiempo también se desarrolló un ciclo de conferencias y de cine, pero el momento más destacado de esta conmemoración tuvo lugar el domingo 21 de marzo, día en el que se inauguró la Casa de Hermandad que la Cofradía adquirió, teniendo desde ese momento su sede en ella.
Llegados al año 2002 se procedió a crear una nueva sección en la Cofradía, la de escolta del trono. Esta nueva sección surgió a raíz de que con anterioridad, en la Procesión del Santo Entierro iban escoltando a Cristo Yacente seis banderines de compañías de la BRILAT, proponiéndose diseñar seis banderines alusivos a la Pasión de Cristo que portarían seis Cofrades, dando escolta a las dos Imágenes con las que procesiona la Cofradía.
Todos los banderines tienen forma rectangular con un enmarcado de cinta dorada, llevando en la parte superior el escudo de la Cofradía. En su confección se utilizaron los colores propios de la misma: rojo, negro y marfil, de modo que dos de ellos son de raso rojo con la palabra PASIÓN bordada; otros dos de raso negro con la palabra MUERTE y los dos últimos, en raso marfil, llevan bordada la palabra RESURRECCIÓN.
En el año 2008 debemos destacar dos cuestiones, la organización del I ciclo de conferencias sobre la Semana Santa, y la aprobación, el 25 de enero, por parte de la Asamblea, de la admisión de las mujeres para participar en la Cofradía como Cofrades numerarios.
Hasta aquí la historia de estos primeros 60 años de vida de nuestra Cofradía, que continúa escribiéndose.
Fines
El artículo 2º de los vigentes Estatutos de la Cofradía, determina los siguientes:
- Unir en el espíritu cristiano de Hermandad y piedad a todas las personas que formen parte de la misma.
- Fomentar la devoción de Nuestro Padre Jesús.
- Cuidar la formación de sus miembros.
- Participar en los Actos Litúrgicos y Procesionales de la Cofradía, especialmente en los de Semana Santa.
Cofrades
Obligaciones
Estas se recogen en el artículo 17º de nuestros Estatutos:
- Asistir acompañando la Imagen de Nuestro Padre Jesús con la Cruz a Cuestas, con el hábito de la Cofradía en la Procesión del Jueves Santo.
- Asistir acompañando la Imagen de Nuestro Padre Jesús con la Cruz a Cuestas, en la Procesión del Encuentro con Vía Crucis Penitencial, el Viernes Santo por la mañana.
- Asistir acompañando la Imagen de Cristo Yacente en la Procesión del Santo Entierro en la noche del Viernes Santo.
- Desempeñar los cargos a que sean requeridos por la Asamblea o el Consejo Regidor, de no mediar causa justificada a juicio de éste.
- Asistir a las jornadas de oración y formación que organice la Asamblea o el Consejo Regidor.
- Asistir a las Asambleas Ordinarias o Extraordinarias que se convoquen.
- Pagar la cuota señalada por la Asamblea, no obstante, aquellos Hermanos que carezcan de medios económicos, podrán pertenecer igualmente a la Cofradía sin pagar tal cuota, siempre que, a juicio del Consejo Regidor, sean considerados acreedores de tal gracia.
- Sufragar el hábito y distintivos de la Cofradía.
Uniformidades
- Cofrades Numerarios: Son Cofrades Numerarios aquellos que participan en filas en la Cofradía. Su uniformidad se compone de sayón marfil, capa de raso roja, fajín de raso negro, capuz negro con el escudo de la Cofradía, guantes negros, zapatos y calcetines negros.
- Cofrades Infantiles: Son aquellos que por su edad aún no participan en filas, yendo situados en la cabecera de la Cofradía tras el Guión. Su uniformidad se compone de sayón marfil, capa de raso blanca con el escudo de la Cofradía en el lado izquierdo, fajín de raso negro, lechuguilla, guantes negros, zapatos y calcetines negros.
- Banda y escolta del trono: La Banda de cornetas tambores y gaitas se integra por Cofrades Numerarios e Infantiles, mientras que la escolta del trono está compuesta por Cofrades Numerarios. En todos los casos la uniformidad es la misma, con sayón marfil, fajín de raso negro, capa de raso rojo, lechuguilla guantes negros, zapatos y calcetines negros.
- Consejo Regidor: Los miembros que integran el Consejo Regidor visten la siguiente uniformidad: Sayón marfil, fajín de raso negro, capuz de raso negro con el escudo de la Cofradía, capa de raso blanco, guantes negros, zapatos y calcetines negros.
- Presidente: De los miembros del Consejo Regidor se diferencia el Presidente, quien viste la siguiente uniformidad: Sayón marfil, fajín de raso negro, capuz de raso negro con el escudo de la Cofradía, capa de raso negro, guantes negros, zapatos y calcetines negros.
Trono
A lo largo de su historia la Cofradía ha utilizado diversos tronos procesionales. Durante los primeros años en los que la Cofradía acompañó en la Procesión del Jueves Santo el antiguo Paso de la Cruz a Cuestas, este iba montado sobre una sencilla plataforma de madera con cuatro velones en las esquinas.
Cuando en 1952 se estrenó la Imagen de Jesús con la Cruz a Cuestas, iba montada también sobre una sencilla plataforma, pero ya en 1956 se estrenó el primer trono procesional, realizado por los hermanos Rivas de Santiago de Compostela en madera dorada y policromada en color verde, llevando en las esquinas cuatro candelabros de hierro fundido con cinco faroles en cada uno.
Para portar el Paso de Cristo Yacente la Cofradía siguió utilizando el trono realizado en 1915 para esta Imagen, yendo portados a hombros ambos Pasos.
En 1970, la Cofradía estrenó un nuevo trono procesional, de mayores dimensiones que los anteriores, realizado por los hermanos Rivas en madera dorada y policromada, decorado con distintos motivos de corte vegetal, presentando en el frontal el escudo de la Cofradía sostenido por dos ángeles tenantes, y en los otros tres frentes del trono se sitúan los escudos de los tres ejércitos sobre un medallón ovalado.
En las cuatro esquinas se ubican los cuatro candelabros utilizados en el antiguo trono, que se levantan sobre una base de madera.
En principio, el trono estaba pintado en color verde oscuro, pero en el año 2006 se decidió sustituir este color por el negro, dando así mayor solemnidad al conjunto. El trono se completa con los faldones realizados en terciopelo negro con ribetes dorados, llevando en el centro el escudo de la Cofradía.
Asimismo, fue necesario realizar una base a modo de sepulcro para la Imagen de Cristo Yacente, con el fin de realzarla en el trono, guardando la misma línea estética y decorativa.
En 1972 se decidió adaptar el trono para ir sobre ruedas, siguiendo así en la actualidad.
Imágenes
Jesús con la Cruz a Cuestas
Imagen de madera policromada realizada en 1952 por José Puente Otero, escultor compostelano formado en el taller de José Rivas y que posteriormente trabajó en el taller de los hermanos Rivas. Representa a Cristo cargando la Cruz sobre el hombro derecho, apoyando la mano derecha sobre el travesaño, mientras que el brazo izquierdo está extendido hacia abajo y ligeramente hacia atrás, con el fin de mantener el equilibrio y la posición vertical.
Cristo viste una túnica de color marfil con amplios y abultados pliegues que generan numerosos contrastes lumínicos, dejando visible el lado izquierdo del pectoral y de la caja torácica, dejando entrever el resto del cuerpo por los plegados de la túnica.
Presenta un buen estudio anatómico y de las proporciones, destacando sobre todo el tratamiento del rostro. La cabeza está cubierta por una amplia y ondulada melena, de la que caen por la parte delantera dos mechones.
No exagera las marcas de la Pasión, la más destacada es una yaga situada en el hombro izquierdo, y junto a ello están los regueros de sangre que caen por el rostro a consecuencia de la corona de espinas. Además de estos detalles, presenta también los pómulos ligeramente enrojecidos, enfatizando la congestión del rostro a consecuencia del peso de la cruz.
El rostro presenta una expresión serena y resignada. Es un rostro que muestra rasgos característicos del estilo del autor, tales como un leve abultamiento en el tabique nasal o el modo de tratar la cabellera, a base de rastrear los mechones de cabello.
La Imagen fue sufragada por el Cofrade Fundador Heliodoro Feijóo Mantilla, y para su realización, desde la Cofradía se organizó una comisión que se trasladó a Zamora en busca de un modelo iconográfico, tomándose como referencia el Paso Camino del Gólgota realizado en 1933 por Mariano Benlliure, para la Cofradía de Jesús Nazareno, Vulgo Congregación de Zamora, y aunque entre las dos Imágenes existen notables similitudes, también hay diferencias.
En el año 2003, la pontevedresa Dª María de los Reyes Meléndez de Arvas y Suárez Cantón, le dedicó el siguiente poema.
Con la cruz a cuestas y la frente alzada, envuelto en las sombras ante mi pasabas. Entre cirios blancos, sobre tus espaldas llevabas el peso de miles de almas. Con los pies descalzos una noche helada cruzaste las calles mientras yo lloraba.
Cristo Yacente
Imagen de talla en madera policromada realizada en 1915 por el escultor gerundense Joan Carrera i Dellunder. Representa a Cristo muerto, tendido sobre un colchón cubierto por un sudario de color claro que envuelve parcialmente su cuerpo, desde el abdomen hasta los tobillos, dejando visible todo el torso así como los pies y los brazos. La cabeza se apoya sobre un abultado cojín de color rojo, decorado con un ribete dorado en todo su perfil, con cuatro amplias borlas en las esquinas.
Refleja un buen estudio anatómico, marcando perfectamente toda la musculatura, aunque sin exagerarla, es una anatomía robusta, que muestra las distintas yagas de la Pasión. Asimismo presenta también distintas heridas en ambos hombros como también en los codos, siendo todas ellas de talla, acentuadas por la policromía. A pesar de ello, la obra no muestra heridas en la cabeza producidas por la corona de espinas, ni siquiera presenta rastro alguno de sangre en la frente.
El rostro refleja una cierta serenidad, denotando también una gran fatiga, presentando los ojos totalmente cerrados y la boca entreabierta, tras haber dado el último aliento de vida, un rostro enmarcado por una amplia melena riza.
No se trata de una obra barroquizante, que muestre el sufrimiento extremo, sino que idealiza el tema, representando a Cristo como el Dios y no como hombre que padece.
La Imagen fue sufragada por medio de una suscripción popular que se inició en 1914, llegando la obra a Pontevedra el 23 de marzo de 1915, recibiendo numerosas felicitaciones los promotores de la idea y el escultor, quien además realizó también el trono procesional de la misma.
También en 2003, Mª de los Reyes Meléndez de Arvás y Suarez Cantón, le dedicó un poema.
Yacente tu cuerpo en mi mente está, dormías el sueño de la eternidad. Quisiera contigo poder descansar, llegar a tu cielo donde se respira paz. Coger una estrella, radiante, fugaz, cruzar el espacio, saber perdonar. Tu cuerpo yacente en mi mente está, durmiendo el silencio de la eternidad.
Actos
A lo largo de todo el año, pero de forma más significativa durante la cuaresma, la Cofradía organiza diversos actos de preparación para la celebración de la Semana Santa, de los que destacamos los siguientes:
- Misa por los Cofrades fallecidos.
El llamado Domingo de Pasión o V Domingo de Cuaresma, la Cofradía celebra una Misa en memoria de todos los Cofrades fallecidos, aplicada principalmente por aquellos que fallecieron durante el último año. - Vía Crucis penitencial.
El Viernes de Dolores, nos reunimos nuevamente para celebrar un Vía Crucis penitencial con meditación abierto a la participación de los fieles en general, realizando la lectura de las estaciones distintos Cofrades. - Comida de Hermandad.
Los Cofrades, familiares y amigos, nos reunimos ante la mesa para compartir un momento de fraternidad, en el que se presentan los nuevos cofrades, a quienes se impone la Medalla de la Cofradía, y se rinde un sincero y cálido homenaje a aquellos cofrades que por su antigüedad, participación y colaboración, hayan sido acreedores del mismo a propuesta del Consejo Regidor. - Ciclo de conferencias.
Desde el año 2008, la Cofradía organiza un ciclo de conferencias sobre la Semana Santa, en el que se presentan diversos temas relativos a estas celebraciones tanto en su dimensión general como en lo que se refiere a la historia y al arte de la Semana Santa pontevedresa.
Procesiones
Durante la Semana Santa son tres las Procesiones en las que participa nuestra Cofradía, la de los Pasos de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo en la noche del Jueves Santo, la del Encuentro en la mañana del Viernes Santo y la General del Santo Entierro en la noche del Viernes Santo.
Para las Procesiones de los Pasos y del Santo Entierro la organización de la Cofradía es la siguiente:
Abre la marcha la Cruz Guía, portada por uno de los miembros del Consejo Regidor, flanqueado por dos Cofrades Numerarios que portan dos faroles ciriales. Tras ellos se sitúa el Guión Procesional, portado por un Cofrade Numerario situándose tras él los Cofrades Infantiles. Desde ahí se sitúan las dos filas de Cofrades Numerarios portando faroles. A continuación el Estandarte de la Cofradía, portado por un Cofrade Numerario o por alguna personalidad invitada, siendo acompañado por dos miembros del Consejo Regidor. Tras el estandarte se sitúa el Paso Procesional, escoltado por seis Cofrades con sendos banderines, yendo tras él la Presidencia de la Cofradía, y cerrando la marcha la Banda de cornetas, tambores y gaitas.
- Procesión de los Pasos de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo.
Esta Procesión, cuyos orígenes se pierden en el tiempo, desde 1563 comenzó a ser organizada por el Ayuntamiento, quien se encargó de su celebración hasta el año 1932. A partir de 1933 dejó de celebrarse, y cuando en 1949 se restauró el ceremonial de la Semana Santa de Pontevedra, fue una de las Procesiones que volvieron a organizarse. Nuestra Cofradía participa en ella desde 1949 acompañando siempre el Paso de la Cruz a Cuestas siendo el orden procesional actual el siguiente: - Procesión del Encuentro.
Antiguamente esta Procesión era organizada por la Venerable Orden Terciaria, pero a comienzos del siglo XX fue suprimida del ceremonial procesional. En 1951, la Junta Coordinadora decidió recuperarla, contando con la participación activa de la Adoración Nocturna. Se organizaban dos Procesiones, una con la Imagen de Cristo que partía desde la Iglesia de San Bartolomé acompañado por hombres y otra con la Virgen de la Soledad que iniciaba su recorrido desde la Basílica de Santa María. Ambas Imágenes se unían ante la calle Amargura donde se realizaba el sermón del Encuentro, tras el que las dos Procesiones se unían en una sola para dirigirse hasta la Iglesia de San Bartolomé.
En 1956 se produjo un cambio significativo en la organización de esta Procesión, ya que nuestra Cofradía y la de la Vera-Cruz y Misericordia tomaron parte activa en ella, pero aunque participan las dos Cofradías, los Cofrades no visten el hábito penitencial, ya que además participan en ella los fieles en general.
Desde ese momento también se cambiaron las Imágenes y los recorridos, ya que desde 1956, Cristo parte desde la Basílica de Santa María acompañado por nuestra Cofradía y fieles, mientras que la Virgen de la Soledad inicia su recorrido desde la Iglesia de San Bartolomé acompañada por la Cofradía de la Vera-Cruz y Misericordia y fieles.
Esta Procesión se caracteriza por celebrarse en el más riguroso silencio, solamente roto por la lectura de las Estaciones del Vía Crucis que se reza durante el recorrido procesional junto a los cánticos que se entonan tras las lecturas.
Ambas Procesiones se unen en la Plaza del Teucro donde se procede a la lectura del sermón del Encuentro, coincidiendo este con la IV Estación del Vía Crucis, el encuentro de María con su hijo, y tras él, cada Procesión regresa hasta la Iglesia de la que había partido.
- Procesión General del Santo Entierro.
En la antigüedad, era organizada por la Orden Dominica, pero tras su expulsión de la ciudad a raíz de la Desamortización de Mendizabal en 1935, fue el Ayuntamiento quien asumió su organización hasta el año 1948. Con la llegada del proceso restaurador de la Semana Santa de Pontevedra, desde 1949 es organizada por la Junta Coordinadora, y en ella, nuestra Cofradía siempre acompañó la Imagen de Cristo Yacente. El orden procesional actual es el siguiente:
| Paso de la Santa Cena | - | Cofradía de Nuestra Madre del Mayor Dolor |
| Paso de la Oración en el Huerto | - | Cofradía de Nuestra Señora del Amor Hermoso |
| Paso de Jesús Cautivo y Paso de la Flagelación | - | Cofradía de Nuestro Padre Jesús del Silencio |
| Paso de la Coronación de Espinas | - | Cofradía del Espíritu Santo |
| Paso de la Cruz a Cuestas | - | Cofradía de Nuestro Padre Jesús con la Cruz a Cuestas |
| Virgen de la Soledad | - | Cofradía de la Vera-Cruz y Misericordia |
| Virgen del Amor Hermoso | - | Cofradía de Nuestra Señora del Amor Hermoso |
| Calvario Cristo Crucificado | - | Gremio de Mareantes |
| Virgen del Mayor Dolor | - | Cofradía de Nuestra Madre del Mayor Dolor |
| Virgen de las Angustias | - | Cofradía de Nuestro Padre Jesús del Silencio |
| Cristo Yacente | - | Cofradía de Nuestro Padre Jesús con la Cruz a Cuestas |
| Virgen de la Misericordia | - | Cofradía de la Vera-Cruz y Misericordia |
| Santa Cruz | - | Cofradía del Espíritu Santo |
| Lignum Crucis | - | Clero |
Órganos de gobierno
Los Estatutos de la Cofradía, estipulan los siguientes órganos de gobierno:
- Asamblea General.
Integrada por todos los Cofrades, es el máximo órgano de gobierno de la Cofradía. Formada por todos los Cofrades, pero solo tienen derecho a voz y voto aquellos Cofrades que hayan alcanzado la mayoría de edad. Al menos, la Asamblea se reúne una vez al año, teniendo lugar dicha Asamblea el Viernes de Dolores tras la celebración del Vía Crucis penitencial. - Consejo Regidor.
En el momento en que la Asamblea elige y nombra a un Presidente, este en virtud de los Estatutos de la Cofradía elige y nombra a los miembros del Consejo Regidor quienes asumen los distintos cargos de responsabilidad en la organización de la Cofradía. Actualmente, se compone por los siguientes miembros:
Presidente: Francisco Javier López Mayán
Vice-Presidente: Jose Luís Ageitos Míguez
Secretario - Veedor General: Manuel Corrochano Santos
Tesorero: José María Rodríguez Rodríguez
Hermano de paso: Manuel C. Costal Freire
Cruz guía: Jose María Couceiro Calvo
Guión: César Adán Ríos
Jefe de la banda de cornetas, tambores y gaitas: Antonio Pazo Pereira
Vocales acompañantes del Estandarte: Víctor García Fernández, Juan Javier Puig Sáez
Vocales acompañantes de Presidencia: Guillermo Barral Andrade, Rafael García-Tuñón Vela
Historia
Corría el año 1985 cuando el Consejo Regidor de la Cofradía decidió constituir la Banda de tambores y timbales con el fin de que esta participase junto con la Cofradía en las distintas Procesiones; un grupo integrado por siete tambores y tres timbales siendo todos ellos jóvenes Cofrades, dirigidos por Francisco Estévez González.
Por esos años, nuestra Cofradía era acompañada por la Banda de cornetas, tambores, gaitas y música de la BRILAT, la Brigada de Infantería Aerotransportable asentada en Pontevedra, y su participación hizo crecer la inquietud de los componentes de nuestra Banda, llevándoles a proponer en 1991 ante el Consejo Regidor y ante el Presidente la ampliación de la Banda de la Cofradía.
Tras la celebración de la Semana Santa de ese año se acordó ampliar las secciones y constituir la actual Banda de cornetas, tambores y gaitas, pasando en su primer año de vida de 10 a 32 componentes, distribuidos en esas tres secciones. Asimismo se acordó que el Cofrade y miembro de la Banda de tambores y timbales Antonio Pazo Pereira pasase a ser el nuevo director. Además, se decidió realizar un guión de la Banda.
Este fue un momento trascedente, ya que había un importante número de nuevos componentes que, desde el mes de septiembre, comenzaron a ensayar de un modo muy intenso con el fin de estar preparados para poder participar en las Procesiones.
Tras muchas horas de esfuerzo y dedicación en los ensayos, llegados a la Semana Santa de 1992, la Banda de cornetas, tambores y gaitas, participó por primera vez en las Procesiones, y además de acompañar a la Cofradía en las Procesiones del Jueves y Viernes Santo, comenzó a participar también en la Procesión del Domingo de Ramos, acompañando a la Imagen de la Entrada de Jesucristo en Jerusalén.
Tras haber procesionado por vez primera en la Semana Santa, fueron muchos los jóvenes que mostraron interés por formar parte de ella, y poco a poco, el número de componentes fue aumentando.
Había una gran ilusión entre todos ellos, y así, al año siguiente superaba ya los 40 componentes, cifra que con los años siguió aumentando, y que llevó a la introducción de nuevos instrumentos, como trompetas, lira y platillos.
Asimismo, el repertorio musical se fue ampliando, estando constituido por temas de música religiosa y procesional. Año tras año, la Banda se iba consolidando más y eso llevó a que comenzase a participar en otras Procesiones fuera de la Semana Santa. Así, en 1996, fue llamada para participar en la Procesión de Jesús Nazareno que se celebra en la localidad de Cambados el primer viernes del mes de marzo, continuando hasta la actualidad.
Además, en la ciudad de Pontevedra, participó en la Procesión de la Virgen de Fátima, organizada por la Parroquia de Santa María el 13 de mayo, durante los años 1993 y 1994, en la Procesión de la Inmaculada Concepción, organizada por la Parroquia de San José de Campolongo, el 8 de diciembre de 1993, asi como en la Procesión del Santísimo Cristo de Redondela en el año 1999.
Desde ahí, y ya consolidada en su estructura y organización, la Banda se integra a día de hoy por entre 50 y 60 componentes que trabajan con mucho cariño e ilusión en mejorar su repertorio musical procesional, introduciendo cada año alguna novedad. Ese es el espíritu con el que nació la primera Banda de tambores y timbales, espíritu con el que nació la actual Banda y que a día de hoy sigue plenamente vigente.
Uniformidad
La Banda, participa en las Procesiones del Jueves y Viernes Santo vistiendo hábito penitencial, pero para el resto de Procesiones a las que concurre viste otra uniformidad.
Cuando se decidió crear esta segunda uniformidad se propuso que se compusiese de pantalón azul marino, camisa blanca y jersey granate. Años más tarde se añadió una boina de color negro.
Llegados al año 2008 se renovó completamente el uniforme, pasando a componerse de pantalón negro, camisa blanca, jersey negro, boina negra con el escudo de la Cofradía y zapatos y calcetines negros.
Repertorio
En un principio, cuando se constituyó la Banda de cornetas, tambores y gaitas, el repertorio musical se componía de marchas para cornetas y de marchas para gaitas. Con el paso de los años, la Cofradía comenzó a arreglar distintas piezas para ser interpretadas por todos los instrumentos, siendo el repertorio actual el siguiente:
Marchas para cornetas:
- La saeta.
- Marcha procesional.
- Perdona a tu pueblo, Señor.
Marchas para gaitas:
- Antergo (Antiguo Himno del Reino de Galicia).
- La Madre.
- Marcha austríaca.
- Marcha de San Benito.
- Marcha Procesional de Perfecto Feijóo.
Marchas para cornetas, trompetas, lira y gaitas:
- Alma mía.
- Cerca de ti, Señor.
- Despedida dos Santos.
- Himno Nacional.
- Juntos como Hermanos.
- Marcha nº 3
- Marcha procesional.
- Nazareno.
- Pescador de hombres.
- Sabed que vendrá.
- Ven, ven Señor no tardes.
Marchas para ordinario:
- Muiñeira de Lugo.
- Muiñeira de Santiago.
- San Quintín
NOVEDADES PARA LA SEMANA SANTA 2010
En la reunión del Consejo Regidor de la Cofradía, celebrada el pasado 24 de abril de 2009, se acordó constituir una nueva sección de "Hombres de Trono", que llevará a cabo los trabajos de montaje del Trono y su traslado en las Procesiones del Jueves y Viernes Santo así como también en la del Encuentro en la mañana del Viernes Santo.
Para que este proyecto pueda llevarse a cabo se necesita el compromiso de al menos cinco Cofrades con ganas e interés por ¡echar una mano!, por ello desde el Consejo Regidor os animamos a involucraros en esta iniciativa que será también un nuevo modo de vivir tanto la Cofradía como la Semana Santa.
Al mismo tiempo, el Consejo Regidor también acordó que desde este año 2010, la limpieza de los faroles sea realizada por los propios Cofrades, para lo que se necesita la participación de, al menos, cinco personas que se encarguen de esta tarea que se realizará en los días previos a la Semana Santa.
Desde el Consejo Regidor os animamos a involucraros en estas dos iniciativas, que suponen una mayor implicación en la Cofradía y en su actividad.
Todos los que quieran recibir más información acerca de qué hacer para formar parte de la sección de "Hombres de Trono", así como también para la limpieza de los faroles, pueden hacerlo contactando con nosotros por correo electrónico: info@npjcruzacuestas.org, o bien acercándose a la Casa de Hermandad de la Cofradía los sábados por la tarde.
FECHAS, HORARIOS Y NORMAS - SEMANA SANTA 2010
Te comunico a continuación las fechas, horarios y normas que espero sabrás cumplir con el más elevado espíritu de disciplina, para que todos los Actos y Procesiones en que participa la Cofradía tengan la mayor brillantez.
- DOMINGO 21 DE MARZO: a las 13:00 horas, en la Casa de la Virgen, MISA POR LOS COFRADES FALLECIDOS. Al finalizar, COMIDA DE HERMANDAD en el Pazo da Cultura.
- VIERNES 26 DE MARZO: a las 20:00 horas, en la Casa de la Virgen, VIA CRUCIS PENITENCIAL. Al finalizar el Vía Crucis, en la Casa de Hermandad, ASAMBLEA ANUAL ORDINARIA.
- JUEVES SANTO, 1 DE ABRIL: a las 19:00 horas en la Casa de Hermandad, con Hábito Penitencial para asistir a la PROCESIÓN DE LOS PASOS DE LA PASIÓN DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO.
- VIERNES SANTO, 2 DE ABRIL: a las 08:30 horas en la Casa de Hermandad, sin Hábito Penitencial, para asistir a la PROCESIÓN DEL ENCUENTRO (Deberás llevar el medallón de la Cofradía). Y las 19:00 horas en la Casa de Hermandad, con Hábito Penitencial, para asistir a la PROCESIÓN GENERAL DEL SANTO ENTIERRO.
No debe dejarse para última hora el menor detalle de la preparación de la uniformidad (hábito, capa, capuz y fajín). El pantalón deberá ser gris oscuro o negro. Los guantes, los calcetines o medias tupidas lisas y los zapatos (en el caso de las mujeres, sin tacón) tienen que ser negros.
Te pido encarecidamente que te presentes con todas las prendas cuidadosamente limpias y planchadas. Aquel Cofrade que se presente indebidamente uniformado, con las prendas sucias o arrugadas, será excluido de la Procesión. Asimismo, los zapatos deberán estar limpios.
Los Cofrades que lo deseen podrán adquirir el CAPIROTE DE REJILLA al precio de 27€.
ASAMBLEA ANUAL ORDINARIA DE LA COFRADÍA
Con el fin de ultimar los detalles de cara a la celebración de la Semana Santa 2010, el próximo viernes 26 de marzo, a las 20:30 horas, en la Casa de Hermandad de la Cofradía se celebrará la Asamblea Anual con el siguiente orden del día:
- Lectura y aprobación del acta anterior.
- Situación económica de la Cofradía a 31 de diciembre de 2009.
- Revisión de cuotas para el año 2011.
- Organización de la Cofradía en los Actos y Procesiones.
- Informe de la página web.
- Altas y bajas de Cofrades.
- Ruegos y preguntas.
MISA POR LOS COFRADES FALLECIDOS Y COMIDA DE HERMANDAD
El próximo domingo 21 de marzo a las 13:00 horas, la Cofradía celebrará la Misa en memoria de todos los Cofrades fallecidos, que tendrá lugar en la Capilla del Inmaculado Corazón de María (Casa de la Virgen).
A su término, en el Pazo da Cultura, tendrá lugar la Comida de Hermandad en la que se impondrá la Medalla de la Cofradía a los nuevos Cofrades y se rendirá homenaje a los Cofrades Manuel Casal Salom, Roberto Rodríguez Montegrifo y José Manuel Sánchez Moure.
El menú concertado es el siguiente:
ENTREMESES VARIADOS:
- Lubina marinada.
- Calamares.
- Setas rebozadas.
- Empanada.
- Tortilla.
- Gambas orly.
JARRETE ASADO CON GUARNICIÓN.
POSTRE:
- Tarta de hojaldre
- Helado
VINO:
- Ribeiro
- Rioja Crianza
CAFÉ Y LICORES
El precio del cubierto es de 25 euros por persona. Si deseas asistir deberás pasar por el Colegio Froebel los sábados 6 y 13 de marzo en horario de 16:00 a 18:00 horas para abonar el importe del cubierto.
III CICLO DE CONFERENCIAS SOBRE LA SEMANA SANTA
Por tercer año, la Cofradía de Nuestro Padre Jesús con la Cruz a Cuestas ha organizado el Ciclo de Conferencias sobre la Semana Santa, con el fin de presentar diversas cuestiones relativas a las celebraciones penitenciales, tanto en su dimensión general como también en referencia a la Semana Santa de Pontevedra.
El programa del ciclo es el siguiente:
Lunes 22 de marzo, a las 20:00 horas
LA CRÍTICA A LA SEMANA SANTA DE PONTEVEDRA: ERVIJA Y CARRACEDO por José L. Ageitos Míguez
Miércoles 24 de marzo, a las 20:00 horas
LA RELIGIOSIDAD BAJOMEDIEVAL Y EL ORIGEN DEL CULTO A LA PASIÓN por Mª Mercedes López-Mayán Navarrete
Las conferencias se celebrarán en el Salón de Actos de la Fundación Caixa Galicia, Plaza de San José. La entrada a las mismas es libre y gratuita hasta completar aforo.
CONSTITUCION DEL CONSEJO REGIDOR DE LA COFRADÍA
El pasado 3 de abril, la Cofradía celebró Asamblea Extraordinaria con el fin de proceder a la elección de Presidente para el cuatrienio 2009 - 2013, resultando elegido nuevamente Francisco Javier López Mayán.
De este modo, en virtud de las facultades que le confieren los vigentes estatutos de la Cofradía, el pasado 24 de abril, el Presidente constituyó el Consejo Regidor de la Cofradía para este nuevo cuatrienio, siendo su composición la que figura en los Organos de Gobierno de la Cofradía.
CARTA A LOS COFRADES DEL SECRETARIO DE LA COFRADÍA
Pontevedra, 19 de enero de 2010
Estimados Cofrades:
Iniciado ya el presente año 2010, permitidme que me dirija a todos vosotros para animaros una vez más a que participéis y viváis la Cofradía.
Sé que la mayoría tenéis un sinfín de ocupaciones, y el trajín de la vida diaria a veces os deja poco tiempo disponible, pero os invito a reflexionar sobre que significa pertenecer a nuestra Hermandad, y estoy seguro de que lo que en un principio es un esfuerzo, luego se transforma en un placer, porque aquí se está por devoción y por cariño, no por obligación.
Ya conocéis de sobra los actos que se programan todos los años y que en general suelen ser siempre los mismos, no obstante, os invito a que participéis en ellos, no solo porque lo digan los Estatutos, sino porque realmente queréis hacerlo.
Os anticipo alguno de ellos: la Asamblea anual, donde podéis manifestar vuestras inquietudes, discrepancias, ideas, etc.; el Ciclo de Conferencias que ya va consolidándose, el Vía Crucis, la Misa por los Cofrades fallecidos, la Comida de Hermandad, y las Procesiones de nuestra Semana Santa, razón de ser de nuestra existencia Cofrade.
Se me olvidaba, este es Año Santo, y estoy seguro que intentaremos, como es costumbre, ganar el Jubileo en Hermandad.
Esperando que estas breves letras os animen e inciten, recibid un cordial abrazo.
¿SOMOS COFRADES?
Pertenecemos a una Cofradía, pero no a una cofradía de pescadores o de otra índole social, sino a una de carácter religioso y con unos Estatutos enmarcados dentro de las Normas y Moral de la Iglesia Católica y aprobados por esta.
Entramos a formar parte de la misma, quizás, por distintas razones, unos porque vieron una procesión y se sintieron atraídos por la uniformidad, el paso de los Cofrades, etc., otros por la organización que emana de la Cofradía, otros a través de un amigo, surgió una charla y también quiso pertenecer, otros por vínculos familiares. Todas estas razones pueden considerarse perfectamente válidas o lícitas y se han dado y seguirán dándose.
Pero los hay que han entrado a formar parte de esta Hermandad por razones netamente espirituales, y no me cabe ninguna duda, mucho más agradables al Señor.
Pero una vez que se ha dado el paso de pertenecer a una Cofradía como la nuestra, debemos preguntarnos ¿y ahora qué?, ¿me limitaré a aparecer en las Procesiones y al terminar me marcho en algún caso sin siquiera despedirme de mis Hermanos?, por qué negarlo y engañarme, ¿me gustaría implicarme más en mi Cofradía, participar más?, ¿con quién debo hablar, a quién dirigirme, qué actitud debo tomar?. La respuesta es fácil: aquella que agrada más al Señor.
En primer lugar, ya que hemos dado este paso de pertenecer a la Cofradía, a lo mejor así de repente, incluso, por qué no reconocerlo, sin meditarlo demasiado, simplemente porque queríamos participar en las Procesiones, porque las habíamos visto pasar por delante de nosotros y nos gustó, nos llamó la atención, nos picó la curiosidad. ¡Ah!, pero ahora somos Cofrades, esto ya implica a la hora de firmar el alta unos compromisos de tener que cumplir todas las obligaciones derivadas de los Estatutos, entre otras:
- Ser cristiano practicante.
- Dar testimonio en la vida pública de nuestra fe.
- No apartarnos de la comunión eclesial.
- Admitir las normas de la Iglesia sobre la moral católica.
¿Me había parado a pensar todo esto?. Pero la cosa no queda aquí, todavía hay más. Resulta que debo asistir siempre que no medie causa justificada a los Actos Piadosos que como obligatorios se reseñan en dichos Estatutos.
- Asistir a la Procesión del Jueves Santo.
- Asistir a la Procesión del Encuentro.
- Asistir a la Procesión del Viernes Santo.
- Asistir a la Misa por los Cofrades fallecidos.
- Asistir a la Asamblea General.
- Asistir al Vía Crucis penitencial.
- Asistir a las jornadas de oración y formación que organice la Asamblea.
¡Caray!. Esta Cruz ya empieza a pesar. Pero detrás de todo esto, y es lo más importante, y en ello estamos, creerme, están esas razones espirituales con las que decíamos al principio que entran algunos. Fijaros, que suerte la de algunos, ya entran por esas razones, que son precisamente la finalidad de la Cofradía, sin las cuales esto no tendría sentido ni razón de ser.
Y entonces resulta que llegamos a este punto, y todos aquellos actos enumerados como obligaciones en los Estatutos, se convierten en devociones, y la Cruz que comienza a pesar, resulta que se hace más ligera, ¡pero qué digo!, ¡si hasta la llevo con alegría!.
Quizás el Señor, a pesar del sufrimiento reflejado en la Oración en el Huerto de Getsemaní, después de decir ¡SÍ! a su Pasión, por esa obediencia al Padre, la más exigente y dolorosa, pero una elección con toda libertad y un conocimiento perfecto, también llevó esa Cruz con alegría de la obediencia, del deber cumplido.
Recordemos aquí unas palabras del Señor: Venid a mí los que estáis cansados y agobiados y yo os aliviaré, cargad mi yugo y aprended de mí, que yo soy manso y humilde de corazón, y entrareis en vuestro descanso, porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera.
Por lo tanto, asistid a los actos, participar en ellos con humildad y profundidad, no de cara a la galería, comprometeos física y moralmente con vuestra Cofradía, ofreced vuestra mano desinteresada para colaborar, como dijo Su Santidad Juan Pablo II no tengáis miedo, encontrareis brazos abiertos dispuestos a recibiros con la alegría del que recibe al Hermano, incluso llegando más lejos, como el Padre que recibe al hijo pródigo, con la alegría con que seguramente Cristo recibió, aún en plena Pasión, a Simón de Cirene, y de qué manera le premió más tarde, y esa Cruz, esta carga, como dijo algún Hermano de la Cofradía, entre todos se hará más ligera y os lo aseguro, hasta satisfactoria.
Las personas que por circunstancias se encuentran llevando una mayor responsabilidad en nuestra Cofradía, necesitan de tu apoyo, necesitan verte participando en los actos organizados por la misma, y en los momentos de desfallecimiento, que los hay a lo largo del año, por diversas razones, tenemos que hacer como Cristo hace con nosotros: cargar con nuestro dolor y callar.
No hay que consolar a los que sufren con palabras; hay que compartir, y tal vez, callarse. Solo el Señor es capaz de consolar en el verdadero sentido de la palabra.
Ahí, en la Eucaristía, lo tenemos, obedeciendo: Amando el sufrimiento. Aprendamos, Dejémonos consolar por Él y como Él, consolemos a los demás.
LA SEMANA SANTA VIVA
Hace ya algún tiempo que leí un artículo sobre la Semana Santa en España. Su autor, no recuerdo el nombre, afirmaba que estas fechas habían perdido para la inmensa mayoría de los españoles todo sentido religioso, para convertirse en unas jornadas de vacaciones, como las del verano o la Navidad, aunque más cortas, con desplazamientos masivos de la gente hacia lugares de ocio, descanso o diversión. En el entresijo narrativo se adivinaba un cierto placer de que esto fuera así, como dando a entender de que ya estaba bien de Cristos, de Vírgenes y de Procesiones que ya no tenía sentido en una sociedad laica.
Como buen progresista que afirmaba ser, el autor se manifestaba respetuoso con las creencias de los demás y no ponía reparos a que los fieles se encerrasen en las iglesias para celebrar allí sus rituales.
Como yo leía este artículo en el aeropuerto de Barajas antes de volar hacia Nueva York, me sentí un poco cómplice, y un tanto culpable de la verdad de lo que estaba leyendo, porque, efectivamente, yo estaba aprovechando las vacaciones de Semana Santa para viajar a Estados Unidos y Canadá. Era por tanto uno más de esos millones de españoles que salían en esas fechas y, en mi caso, hacia países donde la Semana Santa pasa desapercibida, no tiene la más mínima manifestación pública ni ninguno de esos días es festivo. Allí, como decía el articulista, los fieles se encierran en sus iglesias a celebrar sus ritos.
Pocos días más tarde, olvidado ya el artículo y regresando de Washington a Nueva York junto a otros españoles e hispanoamericanos, medio adormilado por el run run del autobús rodando por la amplia autopista de ocho carriles, me despierta la voz de una muchacha joven que nos dice: Señores, yo soy española y hoy es Viernes Santo. A estas horas, en todas las ciudades y pueblos de España están saliendo las Procesiones que conmemoran la Pasión y Muerte de Jesús. Las Imágenes de Cristo y de la Virgen, muchas de ellas con siglos de historia, están recorriendo en silencio las calles en esta noche del Viernes Santo. Si no les importa y para aquellos que deseen hacerlo, yo les propongo rezar un Vía Crucis para rememorar este día.
Yo no conocía a la mayoría de cuantos íbamos en aquel autobús ni por tanto sabía la fe de cada cual. Pero nadie puso reparo alguno a la propuesta de aquella española que empezó a desgranar las estaciones de la Pasión con voz firme y dulce. A algunos de los que viajaban cerca los he visto llorar calladamente mientras musitaban las oraciones del Vía Crucis, otros guardaban un respetuoso y emocionado silencio, entre ellos el conductor negro y de uniforme para el cual, sospecho que, aquello, era algo nuevo y distinto. Yo fui de los que también lloraron, porque aquel autobús, rodando por una de las autopistas mayores del mundo, me pareció de pronto que se convertía en una catedral española con sus torres apuntando al cielo, mientras por la puerta principal asomaba la Imagen de Cristo Crucificado con un gran ramo de claveles rojos a los pies de la Cruz, como un charco de sangre.
Y detrás la Dolorosa, o la Virgen de la Esperanza, o la del Mayor Dolor, o la Macarena sevillana rodeada también de claveles, pero blancos, inmaculados como la pureza de la mujer sin pecado. Y cirios, muchos cirios delante para alumbrar sus lágrimas y para que su reflejo no la deje ver al Hijo que va muerto delante. Y a su alrededor un palio bordado en oro con varales de plata para que no pueda ver como lloran también las estrellas.
Y mientras el autobús seguía rodando a 80 millas por hora, en su interior había un silencio profundo, sólo roto por la voz dulce y firme de aquella jovencita española que nos estaba recordando que aquel anochecer de abril era Viernes Santo en España.
Entonces volví a pensar en el artículo que había leído días atrás en Barajas, y comprendí la superficialidad banal de sus argumentos. Y me sentí mejor porque no era yo solo, junto a millones de españoles, quién se había ido de vacaciones en Semana Santa. También se había ido aquella muchachita joven que tuvo el corazón de pedirle permiso, en inglés, al conductor del autobús para utilizar el micrófono y proponerle a un grupo de viajeros desconocidos que regresábamos de Washington a Nueva york, para que rezásemos un Vía Crucis porque ese día era Viernes Santo.
Con jóvenes así, que no son de los que se quedan siempre a desfilar con sus Cofradías, ni a asistir a los oficios, ni a visitar los Monumentos, ni a dar el callo portando una imagen, sino de los que se van de vacaciones; con jóvenes así, digo, la Semana Santa española no se acabará nunca. Será siempre más que una tradición, mucho más que una atracción turística, bastante más que una manifestación de arte donde salen a la calle Imágenes centenarias de Berruguete, Salzillo, Martínez Montañés o Gregorio Fernández, o conciertos donde suenan las Pasiones de Juan Sebastián Bach o Tomás Luis de Victoria, todo eso que el articulista al hablar de la Semana Santa se calló, no sé si por ignorancia o porque no convenía a sus propósitos, y que, en sí mismos, ya valdría la pena conservar porque forman parte de la cultura milenaria de un viejo pueblo.
Si a esto unimos que todavía quedan jóvenes con una fe sincera, trepidante y contagiosa, sin miedos y sin rubores, la Semana Santa permanecerá viva en las ciudades y pueblos de España, y quizás, tal vez, en algún autobús perdido en la jungla de asfalto de una autopista americana.
INVOCACIÓN AL APOSTOL SANTIAGO REALIZADA POR EL PRESIDENTE DE LA COFRADÍA EL 14 DE MARZO DE 1999 CON MOTIVO DE LA PEREGRINACIÓN EN EL AÑO SANTO 1999
SEÑOR SANTIAGO:
Postrados ante vuestro venerado Altar, hemos llegado desde tierras de Pontevedra, que baña el Lérez, los miembros de la COFRADÍA DE NUESTRO PADRE JESÚS CON LA CRUZ A CUESTAS.
Acudimos a Vos, en peregrinación jacobea, para solicitar las gracias e indulgencias que de manera copiosa y con toda generosidad, derramáis en este año jubilar.
Siguiendo la tradición secular del camino portugués, llegamos a Vos, con espíritu resuelto y corazón contrito. Con la humildad del necesitado, pero con la firme esperanza del creyente. Con emoción y sentimiento en el alma y en los labios la oración.
Pero además de las gracias jubilares, queremos pedir, sobre todo, vuestra valiosa mediación, para que, con el auxilio de la Gracia, se realicen en nosotros, en nuestros miembros y familiares, cumplidamente y en plenitud, las tres virtudes teologales, que, sin duda, son indicio seguro y señal cierta de eterna felicidad.
- FE. Os pedimos la Fe. Fe viva y operante que incline nuestras almas a Dios y que nos predisponga al bien, al amor, a la solidaridad con nuestro prójimo.
- ESPERANZA. Os pedimos la Esperanza. Sin atisbo ni sombra de duda alguna. Firme. En Dios y en los hombres.
- CARIDAD. Os pedimos el don de la Caridad. Sinónima de amor integral, de total y absoluta entrega al hermano necesitado.
Intercede Santiago, ante el Señor, en nuestras peticiones. Y así, confortados y fortalecidos con la Fe, la Esperanza y la Caridad, seamos también capaces de cumplir el devoto compromiso contraído con los fines y objetivos de nuestra Cofradía, individual y colectivamente; en lo privado y en lo público.
Por último, Señor Santiago, depositamos también ante este Altar el recuerdo a todos los Cofrades fallecidos, que con su inestimable labor y sacrificio, nos han legado una prestigiosa Institución, y a la que, desde el cielo, nos seguirán prestando su valiosa mediación ante el Señor. Para ellos nuestra fervorosa oración.
Confiados en merecer lo que pedimos, elevamos nuestra profunda gratitud.
Que así sea.
INVOCACIÓN AL APOSTOL SANTIAGO REALIZADA POR EL PRESIDENTE DE LA COFRADÍA EL 21 DE MARZO DE 2004 CON MOTIVO DE LA PEREGRINACIÓN EN EL AÑO SANTO 2004
Señor Santiago:
Nosotros no venimos de lejanas tierras, somos de aquí cerca, donde tu Madre y la nuestra se viste siempre de Peregrina y vive en una Capilla cuya planta tiene forma de concha de vieira, que es el vaso que los romeros llevan colgado al cuello para calmar la sed en las fuentes del camino. Es la misma Madre que te dio ánimos en Zaragoza sobre un pilar de piedra para que siguieras hablándonos de Jesús. Es la que se viste de blanco y se llama de la Merced. Es también la que se apareció a una niña en Lourdes y a tres niños portugueses en Fátima. Es la que cada mes de julio los marineros la suben amorosamente a sus barcos para que bendiga la mar que es el sustento de sus vidas y muchas veces también su sudario y su sepulcro. Por eso los marineros dicen que...
El que no sepa rezar que vaya por esos mares verá que pronto lo aprende sin que se lo enseñe nadie.
De esa tierra peregrina y marinera de Pontevedra venimos nosotros, Señor Santiago. Somos miembros de una Cofradía Penitencial que tiene como Patrón y Guía a Nuestro Padre Jesús con la Cruz a Cuestas. Paseamos su imagen en procesión, todavía vivo, la tarde del Jueves Santo, y volvemos a hacerlo, ya muerto y yacente, en la noche del Viernes. Lo hacemos así porque estamos empeñados en aprender de su vida y de su muerte, aunque no siempre lo logramos.
Por eso estamos hoy aquí, Señor Santiago. Porque cuando el gran incensario vuela de nave a nave en tu Basílica, los peregrinos cantan que eres Patrón de las Españas y Amigo del Señor. Y queremos recurrir al amigo con las palabras dolientes del poeta Miguel Hernández...
A las aladas almas de las rosas del almendro de nata te requiero. Que tenemos que hablar de tantas cosas, compañero del alma, compañero.
Y es que son tantas cosas, Señor Santiago, las que tenemos que pedirte en este tiempo de insolidaridad, donde medio mundo se muere de hambre mientras que el otro medio se muere por comer demasiado. Tú, que has necesitado tan poco para ser rico en generosidad, enséñanos Señor a compartir. Que no tengamos que escuchar nunca la voz terrible que nos diga porque tuve hambre y no me disteis de comer, porque tuve sed y no me disteis de beber, porque estuve desnudo y no me vestisteis.
Tú, que escuchaste en la voz de Jesús aquellas palabras de consuelo a tus inquietudes mirad las aves del cielo, ellas ni siembran ni cosechan pero su Padre celestial las alimenta. Imprime en nuestros corazones esa fe. Enséñanos a vivir con la limpieza de alma de quien sabe que va a morir esta noche, y a trabajar como si fuésemos a vivir eternamente.
No permitas, Señor Santiago, que caigamos en el mal tan al uso de confundir el amor con el amorío, que tanto daño está haciendo en nuestra sociedad, con tantas familias separadas y tantos niños sin amor, aturdidos y desorientados, viviendo como huérfanos teniendo a sus padres vivos pero sin un resquicio de amor ni de perdón. Tú, que escuchaste por primera vez la oración de Jesús Padre, perdónanos así como nosotros también perdonamos. Enséñanos, Señor Santiago, a perdonar y a sentir el inmenso gozo del alma cuando se perdona con amor y sin reservas.
¡Tantas cosas tendríamos que pedirte, Señor Santiago!. Pero resumiremos nuestra súplica en este ruego. Se escucha y se lee que muchos, tal vez demasiados, de cuantos llegamos este Año Santo ante tu sepulcro, no venimos movidos por la fe, sino por otras razones como la tradición, el turismo, la cultura o el deporte. Tú, que sabes leer en lo más profundo del corazón de cada hombre y de cada mujer, no tengas en cuenta el impulso que nos trajo sino la intención que nos lleva al regreso. Si venimos como pecadores, devuélvenos como arrepentidos. Si llegamos como turistas, regrésanos como apóstoles. Si nos trajo solamente la tradición, haz que volvamos como misioneros de tu amor a Jesús, para que en el entorno de nuestras vidas seamos luz en la oscuridad, paz en la violencia y amor donde haya odio, rencor o indiferencia.
Intercede, Señor Santiago, por nuestros Cofrades que han finalizado ya su peregrinación por este mundo. Que el Señor les premie en gozos eternos la impagable deuda que nos han legado con su ejemplo y que ha hecho posible que hoy estemos aquí pidiéndote por ellos.
Por último, Señor Santiago, intercede ante Nuestro Señor, para que acoja en su seno a todas las víctimas del atentado terrorista ocurrido en Madrid el pasado día 11, dé fortaleza de espíritu a todos los heridos y reconforte a todos los familiares por el dolor y el sufrimiento que están padeciendo y que compartimos.
Gracias, Señor Santiago, Patrón de las Españas y Amigo del Señor.
Hazte cofrade
Si deseas pertenecer a la Cofradía deberás descargar aquí el boletín de inscripción, cubrirlo en todos sus campos y enviarlo por correo postal.
Haz un donativo
Si quieres entregar un donativo a la Cofradía podrás hacerlo en la cuenta:
2080 0401 60 0000228797
Contacto
Si quieres contactar con nuestra Cofradía puedes hacerlo por correo postal dirigiéndote a la siguiente dirección:
Cofradía de Nuestro Padre Jesús con la Cruz a Cuestas
c/ Jofre de Tenorio, 12 - Bajo
36003 - Pontevedra
También puedes hacerlo por correo electrónico























































































































